¿Cómo empezar y cuidar tu vermicompostera?

1. Ubicación

Para empezar tienes que ubicar la vermicompostera en un lugar ventilado y lo más a la sombra posible. Si va directo a la tierra es importante que tenga acceso al agua cerca.

Lombriz roja californiana

2. La lombriz

Te sugerimos usar lombrices rojas californianas, una especie que vive en altas densidades de población, se reproduce rápidamente y come mucho. Sus características facilitan el funcionamiento de la vermicompostera y aceleran el proceso de compostaje. Estas lombrices no se encuentran naturalmente en suelos Chilenos. Te las tienen que regalar o vender. Para más información sobre la lombriz, puedes consultar nuestra sección de lombrices.

3. Cómo empezar tu vermicompostera

Para empezar te recomendamos poner las siguientes capas sobre la tierra o sobre un nivel de tu vermicompostera.

  1. Cartón café húmedo (puede ser diario o papel café también): ayudará a absorber la humedad que botarán los residuos.
  2. Residuos de cocina (ojalá de verduras sin azúcar): serán el primer alimento para las lombrices en su nuevo hábitat.
  3. Lombrices: lo mejor es ponerlas en montones y no separadas, para que se encuentren y se reproduzcan rápidamente.
  4. Hojas de árbol secas: para aportar al equilibrio de tu vermicompostera y tapar a las lombrices de la luz solar (no les gusta)

4. Alimentos permitidos

Tienes que separar tus residuos orgánicos de la cocina en un contenedor diferente. Lo que puedes echar y lo que no es un tema de equilibrios entre las cantidades. No es fácil de entender a la primera, ya que requiere un poco de experimentación.

En general, existen tres razones para evitar ciertos alimentos en la vermicompostera.

  1. Porque a las lombrices no le gusta vivir en un medio ácido. Puedes echar cítricos, pero ten cuidado con la saturación del espacio.
  2. Porque puede oler mal y generarte molestias. Los alimentos como los lácteos, carnes y cebolla generan malos olores al pudrirse por lo que te pudieran molestar. Si echas un poco no habría problema, pero ojo con la saturación del espacio.
  3. Porque se puede llenar más rápido. Los alimentos densos como huesos, ramas y cuescos se descomponen muy lento por lo que ocupan volumen durante mucho tiempo. Esto podría ser un problema si tu vermicompostera es muy pequeña, sin embargo, no afectan en nada más.

Siempre es seguro echar cáscaras de verduras y frutas no ácidas (material húmedo), cartón café, hojas de árbol secas (material seco), te, café, fibras naturales, pelo y uñas.

En etapas más avanzadas del proceso (después de 4-5 meses) llegan otros descomponedores a alimentarse y bajan la acidez de los residuos de modo que las lombrices se los pueden comer. Además, cuando hay grandes poblaciones de lombrices, pueden comerse entre muchas los alimentos antes de que generen malos olores los que lo hacen. En etapas avanzadas, puedes incorporar naranjas, limón, cebolla, papel, servilletas, alimentos procesados y cocinados, restos de carnes, lácteos y huevos. Ojo eso sí con la saturación de la vermicompostera, solo puedes echar pequeñas cantidades de estos alimentos.

La incorporación de materiales orgánicos con aditivos como papeles impresos, vasos de papel compostables, bolsas compostables y otros materiales con aditivos se puede hacer si el objetivo es reciclar. Se debe considerar que esos aditivos (pegamento, tintas, químicos, etc.) podrían tener un efecto nocivo sobre el suelo y por consecuencia, sobre tus plantas. De todos modos esos materiales llegarán a la tierra en algún lugar, así que quizás sí es mejor que tú los recicles. ¡A tu criterio!

Nunca debes echar caca de animales omnívoros ni carnívoros (como perro, gato o humano), tierra (porque no aporta), pitas plásticas, materiales etiquetados como biodegradables, ni materiales no orgánicos como plásticos, vidrios y metales.

Probablemente has escuchado a alguien decir que tampoco se pueden echar otras cosas, como papas, cuescos de palta, etc. A nosotros nos ha funcionado de la forma que te explicamos aquí y esto es una guía para que te funcione lo mejor posible según nuestra experiencia, pero cada vermicompostera es un ecosistema distinto, con reglas distintas. ¡Cómo más vas a aprender es por ensayo y error!

5. Cómo alimentar

  1. Al principio te recomendamos empezar echando de a poco y residuos no dulces, para que no lleguen moscas u hormigas mientras la población de lombrices crece. Esto debes hacerlo las primeras dos o tres semanas, dependiendo de la población. Durante estas semanas debes ir aumentando la cantidad de residuos gradualmente a medida que crece la población de lombrices.
  2. Debes incorporar semanalmente el mismo volumen de residuos secos que lo que has echado de húmedos, para que se mantenga el equilibrio.
  3. Puedes echar los residuos como quedan después de la preparación de la comida o partirlos un poco. No es necesario ni beneficioso moler los alimentos para echarlo a las lombrices. ¡Notarás que rápidamente va disminuyendo el volumen de residuos en la vermicompostera!
  4. Evita el desperdicio de alimentos para que no tengas que echar alimentos que te podrías haber comido. Hazte conciente del impacto socio-ambiental y el trabajo que hay detrás de cualquiera de los alimentos que consumes. Organízate lo que más puedas para evitar botar comida a la basura. Si aún así tienes que botar comida entera, pártela para que sea más fácil de descomponer.
  5. Puede que colapses tu vermicompostera si echas más residuos de los que las lombrices se pueden comer. Debes tener cuidado con la proporción entre el volumen que incorporas y la población de lombrices.
  6. Una técnica para evitar que lleguen moscas es tapar las cáscaras cada vez que eches. Para eso puedes hacer un hoyito y tapar con el mismo sustrato o tapar con hojas secas o cartón café.
  7. ¡No le pongas tierra! El humus de lombriz parece tierra y no pasa nada si le pones tierra, pero queremos cosechar humus de lombriz puro, no mezclado con tierra.
Incorpora hojas secas semanalmente

6. Cuidados periódicos

Las lombrices se pueden morir principalmente por tres razones: desequilibrio de calor, desequilibrio de acidez y desequilibrio de humedad.

  • Tienes que mantener la humedad. Las lombrices no tienen dientes y chupan los residuos para digerir las bacterias y hongos que proliferan en el sustrato en descomposición. Para ello el sustrato debe estar siempre húmedo. A veces tendrás que regarlo, y otras veces no será necesario, ya que los residuos orgánicos tienen alto contenido de agua. Aquí es importante el equilibrio con el material seco, que absorberá todo el exceso de líquido que pueda haber. De estar funcionando en perfecto equilibrio, no deberían escurrir líquidos de la vermicompostera ni verse seco el sustrato.
  • Tienes que airear. El proceso que ocurre en la vermicompostera debe ser en presencia de oxígeno (aeróbico), para que no aumente la temperatura. Para ello tienes que airearla 2 veces por semana con una horqueta o cultivador, dependiendo del tamaño de la vermicompostera. Para airear, introduces la herramienta en el sustrato y lo levantas, tratando de desordenar las capas lo mínimo posible.
Aireación: introducir la horqueta, levantar y bajar.
Desordenar lo menos posible

  • No hay problema con el frío en invierno, ya que los procesos asociados a la descomposición generan calor.
  • En el caso de que tu vermicompostera tenga niveles, debes intercambiar los niveles cuando se llene el que estás usando (el de más arriba). Para eso, tomas el que está más lleno y lo pones abajo de los demás. Así las lombrices terminan de comerse el alimento mientras usas otro nivel. Usualmente el más vacío es el que lleva más tiempo madurando o el que aún no se empieza a usar.
    Si lo dejas en contacto con el siguiente cajón, las lombrices se pasarán solas entre cajones si los espacios son suficientemente grandes! Durante este período no es necesario que airees el cajón que dejaste abajo.
    Esto permitirá cosechar el cajón una vez que las lombrices se hayan movido a otro cajón. En el próximo capítulo se explica como hacerlo.

Parte 3: ¿Cómo cosechar y usar el humus de lombriz?